Desde hace más de un decenio hablamos de “la crisis de los medios de comunicaciones” y en primer lugar, de la prensa impresa. Docenas de periódicos han cerrados sus puertas y otros quitaron su edición papel, miles y miles de periodistas han perdidos sus trabajos y los Rupert Murdoch de este mundo lloran que estén perdiendo cientos de millones de dólares cada año. El futuro es bastante triste. Pero ¿es el periodismo, la profesión, que está en crisis o el periodismo, el modelo de negocios, que está profundamente desordenado?
Periodismo es más vivo que jamás. Más accesible, más rápido, más cerca también. Muchos periodistas se adaptaron al nuevo mercado. Ya están en contacto directo con sus lectores vía sus cuento Twitter y Facebook o sus blogs. Alimentando de manera personal la inmensa sed que tiene la gente por informaciones de calidad y personalizada. Periodistas han desarrollado nuevos sitios web para informar, solicitando un “input” del público para mejorar sus búsquedas e implicar el usuario en el trámite. Por ejemplo, el sitio web francés www.owni.fr utiliza el concepto de “crowdsourcing” para hacer una larga investigación sobre el real cuesta del agua en Francia.
Las grandes empresas de prensa todavía no han encontrado un modelo de negocios que satisfecha el público y, sobre todo, sus accionistas. El primer objetivo de las empresas de informaciones es hacer beneficio para sus accionistas. Informar viene en segundo lugar. Generar beneficio generando informaciones.
Ahora, las grandes empresas de prensa del mundo están redefiniéndose, pensado cómo hacer dinero como lo podían hacer en el mundo “pre-web”. La prensa impresa no pierde dinero, sino que hace menos dinero que antes. Las familias Murdoch, Sulzberger o Edwards no están en bancarrota. En una entrevista con “elpais.com”, Billy Keller, director del New York Times, lo confirma: “La prensa impresa aún tiene vida, y eso es bueno, porque lo impreso es rentable, y con eso compramos tiempo para adaptarnos al futuro. El futuro, claramente, está en la Red, y tenemos que adaptarnos”. (http://bit.ly/i3k3Cs)
Internet cambió muchas cosas en el mundo de la prensa impresa, especialmente el Web 2.0 porque ahora cualquier usuario puede subir un video, compartir imágenes, comentar noticias y crear su propio sitio de informaciones con su blog. La prensa y los medios de comunicaciones tradicionales no tienen el monopolio de las informaciones que tenía hace veinte años. Además, cada ciudadano recibe una cantidad enorme de informaciones y toma – o tiene – menos tiempo para consultarlas. Hay más oferta y menos demanda. Por eso los ingresos publicitarios bajan y las suscripciones también. El viejo principio de oferta y demanda.
¿El fin da la gratuidad de los periódicos web?
Desde el 28 de marzo, el New York Times cobra los usuarios de su sitio web (nytimes.com) que descargarán más de veinte artículos, videos o fotos, marcando un paso importante en la manera que la empresa americana administra su sitio web. Los cambios, resume Arthur Sulzberger, presidente de la compañía, afectarán principalmente los consumidores habituales de la página web y aplicaciones para móviles.
La experiencia del New York Times no es única. Con este “muro de pago”, el New York Times sigue los pasos del periódico británico el Financial Times que también cobra sus usuarios web de la misma manera. Muchos periódicos en el mundo que funcionan con este modelo, pero la experiencia del periódico ubicado sobre “Eight Avenue” en Manhattan, será revelante porque es un de los periódicos más importante en el mundo. No son todos los periódicos que pueden cobrar por sus contenidos web pero si el modelo tiene éxito, varios periódicos podrían imitar el New York Times en los próximos meses.
¿Cuál será la repuesta del público después este cambio? Eso es la grande pregunta. No habrá repuestas antes algunos meses. pero un cambio de filosofía podría subvenir rápidamente.